
23:46 del domingo 20 de junio del 2010. Como todo chileno que se precie de tal, estoy viviendo una noche algo tensa, una extraña sensación recorre a través de mi cuerpo. No es atribuible al frío típico de la zona, ni a la cortadura de cuerpo que produce el alcohol a las horas de hacer su "mágico" efecto, ni tampoco a una próxima cita con la niña que me gusta (?).
Es el nerviosismo frío que desemboca en una sensación de calidez que recorre por dentro entre pecho y espalda, como reza la canción de Morodo, pero que explota al momento en que vemos y escuchamos como se entona nuestro himno patrio por los once en cancha, doce en banca y miles, sí, miles en las tribunas o galuchas, amén de tantos millones que lo hacemos en nuestras casas, lugares de trabajo, de estudio, centros públicos, shoperías e incluso la tele de algún escaparate de tienda retail. Aún cuando en todos los mundiales la Señora FIFA tiene la indecente ocurrencia de cortar los himnos, decisión que algún día me gustaría saber a que se debe, pero en realidad en este momento preciso poco importa.
Resulta increible que los profesionales de la salud y las farmacéuticas receten, elaboren y vendan remedios para quitar el ansiedad, los nervios, el síndrome de la pierna inquieta del cuál personalmente soy víctima; y esque nadie puede querer que le arrebaten esta hermosa sensación, este pensamiento/emoción colectiva y dual, oscilante entre lo positivo y lo negativo, que nos inunda y nos desborda: que Valdivia está lesionado, que a Senderos lo suspendieron, que vuelve el Chupete, que el árbitro es de Mali, que los suizos son troncos, que Blatter estará en el palco y seguramente a un click del envío de una cabeza de caballo a las camas de las familias de la cuaterna arbitral... que el partido de España - Honduras, que los 6 puntos, que los 5 puntos, que dopemos a los centroamericanos...
Disfruten los nervios, la ansiedad; disfruten el insomnio esta noche, y mientras se den vueltas en la cama como pollo a las brasas pensando en los desenlaces que involucra la jornada venidera, recuerden: esto es el mundial, y no abundan las ocasiones en que estamos ante una instancia similar, tenemos una generación privilegiada, un cuerpo técnico inteligente y un potencial increible. Gozemos del miedo cuando estemos mano a mano, de la frustración cuando nos hagan tiempo, la rabia cuando el árbitro nos perjudique, de la dicha del gol y la tensión de la noche anterior, y recordemos lo que dicen jugadores y artistas: cuando uno no está nervioso antes de salir al escenario, es porque esto ya no es para uno.
VIVA CHILE MIERDA!
Pero que buen post yonyo, me identifico totalmente con las sensaciones que describes antes durante y depues de un partido tan importante como este!
ResponderBorrarmedia vendimia, el árbitro es de Arabia Saudita (por no decir Aral xD)
ResponderBorrarjajaj despues de un árbitro de islas seis leches, hasta uno de OMSK me dejaría mas tranquilo xD
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